Volkswagen ID. Buzz establece un récord mundial con una vuelta al mundo de 99,767 kilómetros

·por Henderson·Engineering
Volkswagen ID. Buzz establece un récord mundial con una vuelta al mundo de 99,767 kilómetros
Claves
  • El Volkswagen ID. Buzz establece un récord Guinness con una vuelta al mundo de 99,767 kilómetros.
  • No se registraron fallos técnicos durante el recorrido, lo que demuestra la fiabilidad del vehículo.
  • La desigual infraestructura de carga a nivel mundial afecta la viabilidad de los viajes largos en eléctrico.
  • La batería del ID. Buzz alcanzó un 95.75% de estado de salud tras la travesía.

Un Volkswagen ID. Buzz completó un recorrido de 99,767 kilómetros (unas 62,000 millas) a través de 92 países y seis continentes, estableciendo un récord Guinness en un trayecto de 445 días. La furgoneta eléctrica de serie fue conducida por el conductor de largas distancias alemán Rainer Zietlow, quien partió desde Hannover, en Alemania, y regresó al mismo punto tras dar la vuelta al mundo. Guinness World Records certificó la hazaña como «el mayor número de países visitados por un vehículo eléctrico impulsado por batería en un viaje continuo» y entregó el diploma durante la feria IAA Transportation 2026, celebrada en Hannover.

Zietlow partió el 1 de julio de 2025 desde el Centro de Atención al Cliente de Volkswagen Commercial Vehicles, sede de la producción del ID. Buzz. A lo largo de los 445 días siguientes, el vehículo atravesó seis continentes, pasando por grandes ciudades, desiertos, regiones montañosas y zonas con diferentes niveles de infraestructura para vehículos eléctricos. El recorrido sumó 99,767 kilómetros (unas 62,000 millas) e incluyó más de 300 ciclos de carga. Al atravesar océanos, el vehículo fue transportado en contenedores en 16 ocasiones.

Durante toda la travesía récord, el vehículo mantuvo los neumáticos Giti de serie. Según Volkswagen y Zietlow, el coche no sufrió ningún fallo técnico a lo largo del viaje. Este dato resulta especialmente relevante dadas las condiciones tan variadas que enfrentó, aunque la experiencia corresponde a un único vehículo y no a una prueba controlada de durabilidad de toda la gama ID. Buzz.

El desafío de la infraestructura de carga

El viaje también puso de relieve una limitación práctica de los recorridos largos en eléctrico: la infraestructura de carga mundial sigue siendo muy desigual. Zietlow señaló que en algunas regiones las opciones de carga convencionales eran extremadamente limitadas. En partes de África, como Zambia y Tanzania, el equipo tuvo que recargar en subestaciones nacionales bajo supervisión. Otros países, en cambio, cuentan con redes de carga relativamente desarrolladas. Sudáfrica, Marruecos y Ruanda son, según Zietlow, los países con una infraestructura de carga más sólida, y también destacó el rápido crecimiento de Arabia Saudí. Brasil y Chile sobresalen por la expansión de la movilidad eléctrica en Sudamérica, mientras que China destaca por la escala de adopción del vehículo eléctrico.

La brecha entre tecnología e infraestructura

La experiencia evidenció la importante diferencia entre la capacidad del vehículo eléctrico para recorrer largas distancias y la infraestructura necesaria para que ese viaje sea realmente viable. Aunque el ID. Buzz pudo recorrer esa distancia, planificar cuándo y cómo recargar siguió siendo una parte esencial de la expedición.

Según los resultados de las pruebas, tras el viaje, la batería de alto voltaje del ID. Buzz alcanzó un 95.75% de estado de salud. TÜV Nord realizó la evaluación una vez que el vehículo regresó a Alemania y registró los datos tras cerca de 100,000 kilómetros (unas 62,000 millas) y más de 300 ciclos de carga. TÜV Nord también había inspeccionado el vehículo antes del viaje, lo que ayudó a certificar que el mismo coche de producción completó la travesía. Este dato no debe interpretarse como garantía de que cualquier batería de un ID. Buzz mantenga un 95.75% de capacidad tras el mismo kilometraje.

La degradación de la batería depende de múltiples factores, entre ellos la temperatura, los hábitos de carga, los niveles de potencia y los patrones de uso, y se trata únicamente del resultado de un solo vehículo. No obstante, ofrece un inusual dato real que muestra el comportamiento de un eléctrico tras más de un año de conducción internacional.

Para Zietlow, esta expedición ha sido el mayor proyecto de sus 20 años de trayectoria profesional. También puso a prueba un aspecto cada vez más relevante para la adopción del vehículo eléctrico: si un modelo eléctrico de producción puede mantenerse operativo en entornos muy diversos cuando la infraestructura dista mucho de ser uniforme. El resultado de este ID. Buzz resulta alentador, pero la vuelta al mundo también demuestra que la disponibilidad de carga, más que la autonomía del vehículo en sí, sigue siendo la mayor variable de los viajes eléctricos a escala global.

Viabilidad y retos de los viajes largos en eléctrico

Esta vuelta al mundo puso de relieve el potencial del vehículo eléctrico para los recorridos de larga distancia, pero también evidenció las carencias de la infraestructura de carga. Aunque el ID. Buzz rindió de forma sobresaliente durante el viaje, sin fallos y con un buen estado de salud de la batería, la limitada disponibilidad de puntos de recarga sigue siendo el principal obstáculo. El desigual desarrollo de la infraestructura de carga en las distintas regiones condiciona la expansión y el uso del vehículo eléctrico. Esta experiencia subraya que, junto con la promoción del coche eléctrico, es imprescindible reforzar la construcción de redes de carga para favorecer una movilidad eléctrica sostenible.

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