- Hermeus obtiene la licencia para fabricar el motor turbofán F100-PW-229, ampliando la base industrial de defensa de EE. UU.
- La familia F100 acumula más de 30 millones de horas de vuelo y da soporte a múltiples cazas.
- El acuerdo resuelve la dependencia de Hermeus respecto a la producción de motores y mejora la resiliencia de la cadena de suministro.
- El nuevo acuerdo permite a Hermeus fabricar un motor de combate consolidado mientras desarrolla aviones de alta velocidad.
Pratt & Whitney ha autorizado a la startup aeroespacial Hermeus a fabricar el motor turbofán F100-PW-229, creando una nueva fuente de producción para el motor de combate más ampliamente utilizado en Estados Unidos. Bajo el acuerdo, Hermeus fabricará el F100 conforme a los estándares de producción de Pratt & Whitney, al mismo tiempo que aplica sus propios métodos de producción rápida. Ambas partes señalaron que esta medida ampliará la capacidad nacional de motores y fortalecerá la base industrial de defensa de EE. UU. El acuerdo fue reportado por Breaking Defense; el motor se utiliza en distintas versiones del F-15 y del F-16.
Pratt & Whitney indicó que la familia F100 acumula más de 30 millones de horas de vuelo y da potencia a aviones operados por 23 fuerzas aéreas. Hermeus se convierte en la segunda fuente de producción del F100.
Historia y aplicaciones del motor F100
El F100-PW-229 entró en servicio en 1992 y continúa operando en la flota de cazas estadounidense. Pratt & Whitney señaló que el motor es compatible con el F-15EX y se sigue produciendo para respaldar aeronaves actuales y futuras. Para Hermeus, el acuerdo también resuelve un problema concreto. Su avión no tripulado Quarterhorse emplea el F100, y la fabricación del motor podrá situarse más cerca de la producción del fuselaje, sin depender por completo de proveedores externos. El presidente de Hermeus, Zach Shore, declaró a Breaking Defense que la empresa aprovechará inicialmente sus instalaciones de producción existentes y considera esta iniciativa como una extensión de
las operaciones de producción de Pratt & Whitney. También indicó que los niveles de producción y la inversión dependerán en última instancia de la demanda de los clientes. La empresa no pretende posicionarse como fabricante de un motor de combate completamente nuevo, sino fabricar bajo licencia un motor ya consolidado, aplicando al mismo tiempo sus propios procesos productivos dentro del acuerdo.
Aumenta la demanda de motores de combate
La demanda de motores de combate está en aumento. Según reportó Breaking Defense, en una solicitud de información emitida en agosto, la Fuerza Aérea proyectó que la demanda máxima del motor F100 podría superar las 180 unidades anuales en el año fiscal 2034, lo que incluye las necesidades de las flotas de F-15EX y F-16 operadas por clientes estadounidenses e internacionales. La Fuerza Aérea señaló que busca una mayor innovación en la fabricación y una mayor resiliencia de la cadena de suministro. En consecuencia, una segunda fuente de producción podría ofrecer a Pratt & Whitney capacidad adicional y reducir la dependencia de un único canal productivo.
El F100 también resulta potencialmente relevante para aviones no tripulados más recientes. La descripción de materiales del F100-PW-229 de Pratt & Whitney indica que el motor es adecuado para los actuales F-15 y F-16, así como para nuevos cazas y plataformas no tripuladas.
Para Hermeus, el Quarterhorse ofrece una aplicación inmediata. La empresa está desarrollando aviones no tripulados para vuelos de alta velocidad, un proyecto que se ejecuta bajo un contrato de 219 millones de dólares con la Defense Innovation Unit, con el objetivo final de alcanzar velocidades cercanas a Mach 3. Hermeus también está desarrollando su propia tecnología de propulsión de ciclo combinado basada en turbofán, llamada Chimera, para futuros aviones de alta velocidad. Ese sistema combina conceptos de propulsión por turbina y por estatorreactor y es independiente del trabajo de producción licenciado del F100.
Por lo tanto, este nuevo acuerdo otorga a una empresa aeroespacial relativamente joven una posición inusual: podrá fabricar un motor de combate consolidado mientras continúa desarrollando sus propios aviones de alta velocidad y tecnologías de propulsión.
Para Pratt & Whitney, sumar a otro fabricante estadounidense podría ofrecer una vía para ampliar la producción del F100 a medida que crece la demanda, sin necesidad de levantar una línea de producción de motores completamente nueva. Las partes no han revelado el ritmo de producción ni la fecha concreta de inicio de los motores F100 fabricados por Hermeus, pero el acuerdo marca una expansión significativa de la base industrial del F100 y le otorga a Hermeus un nuevo papel en el respaldo a una de las familias de motores de combate más longevas de Estados Unidos.
Nuevas oportunidades y desafíos para Hermeus
La obtención por parte de Hermeus de la licencia para fabricar el motor F100 representa una oportunidad importante para su desarrollo futuro. No solo permite a la empresa producir motores sin depender por completo de proveedores externos, sino que también le brinda la posibilidad de aprovechar una tecnología consolidada para mejorar la eficiencia productiva mientras desarrolla nuevos drones. Con el aumento de la demanda de motores de combate, este acuerdo también podría proporcionar a Pratt & Whitney capacidad adicional, reduciendo la dependencia de un único canal de producción y fortaleciendo así la resiliencia general de la cadena de suministro.

