Lockheed Martin prueba el intercambio de datos infrarrojos entre cazas F-16 para mejorar la precisión operativa

·por Henderson·Engineering
Lockheed Martin prueba el intercambio de datos infrarrojos entre cazas F-16 para mejorar la precisión operativa
Puntos clave
  • Los cazas F-16 comparten datos infrarrojos a través del sistema Legion para mejorar la precisión operativa.
  • El sistema permite detectar y rastrear objetivos cuando el enemigo interfiere con el radar.
  • El intercambio de datos mejora los retos de estimación de distancia de los sensores pasivos.
  • En el futuro, el sistema Legion permitirá operaciones coordinadas entre aeronaves tripuladas y no tripuladas.

Lockheed Martin ha probado dos cazas F-16 que comparten datos de objetivos por infrarrojos mediante una nueva conexión entre pods. La prueba de vuelo se realizó en Tucson, Arizona, con el apoyo de la Guardia Nacional Aérea y la AATC. Ambos aviones iban equipados con el sistema de sensores Legion y llevaban una versión de preproducción del HiveLink de L3Harris. Esta configuración permite a las aeronaves intercambiar información de sensores durante el vuelo. La información compartida mejora la precisión de lo que cada avión detecta y rastrea.

Funcionalidad y ventajas del sistema Legion

Los cazas F-16 comparten datos infrarrojos a través del sistema Legion, que actúa como un sistema pasivo de búsqueda y seguimiento por infrarrojos capaz de detectar y rastrear objetos aéreos sin depender del radar del caza. Esta característica resulta especialmente importante cuando el enemigo inutiliza o bloquea el radar. Legion puede seguir recopilando información sin emitir, a diferencia del funcionamiento del radar tradicional. La nueva conexión añade otra dimensión a esa capacidad. Dos aviones pueden combinar sus observaciones en lugar de procesar cada imagen de sensor por separado, lo que ayuda a los pilotos a determinar más rápido la distancia al objetivo y ofrece a la tripulación una comprensión más clara de la posición del objetivo en el espacio tridimensional.

Lockheed Martin describe este efecto como proporcionar a los pilotos una rápida «percepción de profundidad». El objetivo es ayudar a las tripulaciones a identificar antes los objetivos relevantes.

El intercambio de datos de medición también resuelve un problema técnico inherente a los sensores pasivos. Los sistemas infrarrojos pueden detectar objetivos con eficacia, pero pueden tener dificultades para determinar la distancia exacta. Los pods en red pueden aprovechar las observaciones de distintos aviones para mejorar esa estimación. El resultado final ofrece a los pilotos una imagen del objetivo más útil sin depender de emisiones activas del radar.

Desarrollo futuro y aplicaciones

El sistema HiveLink, desarrollado por L3Harris, proporciona conectividad en entornos operativos restringidos. El sistema admite comunicaciones dentro y más allá del alcance visual, y combina red mesh, interoperabilidad CDL y soporte flexible de formas de onda. Esta arquitectura ofrece a Legion otra vía para intercambiar información de sensores entre aeronaves. La prueba de Tucson representa una demostración inicial de este método en el F-16. Lockheed Martin ha desarrollado este trabajo bajo un contrato de la Guardia Nacional Aérea, y los ingenieros también evaluaron el rendimiento y la interoperabilidad del sistema durante el vuelo.

A medida que la arquitectura Legion avanza hacia otras plataformas, la capacidad de transporte será especialmente importante.

El sistema Legion ya presta servicio a la Fuerza Aérea de Estados Unidos en configuración de pod y opera en las flotas de F-15 y F-16. Su diseño modular deja espacio para hardware y software adicionales, y el desarrollo futuro podría incorporar radios definidas por software y gateways multionda. El sistema tiene sus raíces en los trabajos previos de IRST de Lockheed Martin, sistemas que acumularon más de 300,000 horas de vuelo en los F-14 y F-15. Legion traslada esa experiencia a un diseño de arquitectura abierta más reciente, donde los ingenieros pueden conectar los sensores con otros sistemas y distribuir información sobre amenazas dentro de una fuerza más amplia.

La cooperación entre aeronaves tripuladas y no tripuladas también forma parte de los planes de desarrollo, y en el futuro podría permitir que cazas equipados con Legion intercambien información con drones. El foco actual sigue siendo la utilidad práctica: las pruebas de vuelo en curso pretenden demostrar cómo los sensores infrarrojos en red acortan el tiempo de combate. Reducir la carga de información del piloto también puede liberar ancho de banda del avión para otras necesidades de misión, algo cada vez más importante cuando las aeronaves operan en entornos electromagnéticos muy disputados. Así, las pruebas no solo consisten en conectar dos pods, sino también en examinar cómo distintos sensores infrarrojos pueden trabajar de forma coordinada como un sistema de objetivos distribuido.

Cómo mejora la eficacia operativa el intercambio de datos

El sistema Legion de los cazas F-16, al compartir datos infrarrojos, mejora notablemente la precisión operativa, especialmente cuando el enemigo interfiere con el radar. Esta tecnología no solo mejora la exactitud de la detección de objetivos, sino que también ofrece con rapidez a los pilotos la percepción de profundidad que necesitan, ayudándoles a identificar antes los objetivos relevantes. Con el desarrollo futuro del sistema Legion, será posible coordinarse con drones, lo que incrementará aún más la flexibilidad y la eficiencia operativas, en particular en entornos electromagnéticos complejos.

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