- Las empresas tecnológicas de EE. UU. utilizan el calor de los centros de datos para producir agua limpia.
- La nueva tecnología reduce la demanda de electricidad, utilizando el calor para impulsar el proceso de extracción de agua.
- El sistema Trevi puede reducir la demanda de energía en un 85%, tratando eficazmente las aguas residuales salinas.
- Los centros de datos podrán reutilizar el calor en el futuro, aumentando la capacidad de producción de agua desalinizada.
Las empresas de innovación tecnológica en Estados Unidos están posicionando los centros de datos de inteligencia artificial como principales productores de agua, en lugar de ser consumidores de recursos hídricos. Estas empresas afirman que, mediante nuevas instalaciones de desalinización por prefiltración, cada megavatio de capacidad computacional de un centro de datos puede generar hasta 200,000 galones (aproximadamente 750,000 litros) de agua potable a partir de aguas subterráneas salinas. Para lograr este objetivo, dos empresas tecnológicas estadounidenses, Endeavor y Trevi Systems, anunciaron el jueves una colaboración para expandir las instalaciones de desalinización impulsadas por calor, con el primer despliegue piloto ubicado en el centro de datos de Endeavor.
Innovador uso del calor de los centros de datos
Este plan aprovechará el calor generado por los centros de datos de inteligencia artificial para impulsar un proceso que extrae agua limpia de aguas salinas o de agua generada, reduciendo la necesidad de electricidad adicional. La tecnología funciona como una máquina inteligente de purificación de agua, utilizando calor en lugar de una gran cantidad de electricidad adicional o agua limpia. Emplea un sistema de refrigeración sin agua en circuito cerrado, lo que significa que no se necesita añadir constantemente agua nueva. El calor generado se utiliza en el proceso de prefiltración de Trevi, que, mediante una membrana especial, utiliza una solución de extracción para suavemente atraer el agua a través de la membrana, como si el agua fuera suavemente aspirada a través de un filtro. A diferencia de la ósmosis inversa, este proceso no requiere presiones muy altas.
Luego, la solución de extracción utiliza calor de 60 a 80 °C para su regeneración, permitiendo su reutilización. Este sistema convierte el agua salina en sólidos mientras elimina la sal y otros contaminantes, aprovechando casi por completo el calor residual.
Según datos de la empresa, cada kilovatio-hora de capacidad computacional puede generar hasta 31 litros de agua limpia. Esto significa que un parque de 100 megavatios podría funcionar como una planta que produce 20 millones de galones de agua diariamente, y la energía necesaria provendría de las computadoras adyacentes. Además de producir agua limpia, esta tecnología ayuda a evitar uno de los principales cuellos de botella de las plantas de desalinización típicas. Por cada litro de agua dulce producido, una planta de desalinización típica devuelve aproximadamente 1.5 litros de agua salina al océano. El tratamiento de estas aguas residuales salinas es costoso y consume energía, por lo que a menudo se desechan, debido a que el costo de tratar el agua salina en dispositivos de concentración es elevado.
Ventajas del sistema Trevi
En comparación con las plantas de desalinización tradicionales, el sistema de Trevi puede reducir la demanda de energía en un 85%. Esto se debe a su tecnología de cero emisiones líquidas, que evapora el agua salina en sólidos, reduciendo la necesidad de tratamiento de desechos líquidos.
Jakob Carnemark, fundador y CEO de Endeavor, declaró: "Cada día se vierten más de 100 millones de metros cúbicos de agua salina de vuelta al océano. El calor utilizado en el proceso de Trevi suele ser desechado, lo que cambia la forma de calcular." Según datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA), los centros de datos consumieron 415 teravatios-hora de electricidad en 2024. Se espera que esta cifra se duplique y alcance aproximadamente 945 teravatios-hora en 2030. Si los futuros centros de datos pueden capturar y reutilizar el calor de esta manera, teóricamente podrían generar "más de la mitad del agua limpia producida diariamente por cada planta de desalinización en el planeta actualmente", señala el comunicado.
El futuro de los centros de datos y la gestión de recursos hídricos
A medida que la escasez de recursos hídricos se vuelve cada vez más grave a nivel mundial, convertir el calor de los centros de datos en agua limpia representa una solución innovadora. Esto no solo permite un uso efectivo del calor residual generado por los centros de datos, sino que también reduce la dependencia de las plantas de desalinización tradicionales, disminuyendo el consumo de energía y costos. Con el avance de la tecnología, en el futuro los centros de datos podrían desempeñar un papel importante en la gestión de recursos hídricos, ofreciendo nuevas ideas para abordar la crisis hídrica global.

