Japón planea desarrollar drones equipados con sensores cuánticos de campo magnético para buscar submarinos chinos

·por Henderson·Engineering
Japón planea desarrollar drones equipados con sensores cuánticos de campo magnético para buscar submarinos chinos
Puntos clave
  • Japón planea desarrollar sensores cuánticos de magnetismo para buscar submarinos.
  • Los drones pueden cubrir áreas más extensas sin poner en riesgo al personal.
  • China también investiga tecnologías similares para reforzar su capacidad antisubmarina.
  • La carrera por la vigilancia se intensifica ante la expansión de la flota de submarinos china.

Japón planea desarrollar sensores cuánticos de magnetismo compactos para montarlos en drones aéreos y así ayudar a localizar submarinos en el mar. Según informó Nikkei, Tokio incluyó la investigación de esta tecnología en su solicitud de presupuesto de defensa para el año fiscal 2027. El objetivo de Japón es completar el desarrollo antes del año fiscal 2031; el sensor podría detectar las variaciones mínimas de campo magnético asociadas a un submarino. Japón pretende instalar estos sensores en drones de bajo coste que operen cerca de la superficie del mar.

Aplicaciones de los sensores cuánticos de magnetismo

Los sensores cuánticos de magnetismo aprovechan propiedades atómicas para medir variaciones extremadamente pequeñas del campo magnético. Un submarino puede alterar el campo magnético a su alrededor y generar así, potencialmente, una firma detectable. Esta tecnología puede complementar el arsenal antisubmarino japonés, compuesto por sonares y sonoboyas. Además, los drones de bajo coste pueden cubrir áreas más extensas sin poner en riesgo a las tripulaciones aéreas. El experto en defensa Masashi Murano, en declaraciones a South China Morning Post, señaló que el alcance de detección de los sensores magnéticos es limitado, lo que los hace poco adecuados para rastrear vastas extensiones oceánicas. Los pasos estratégicos podrían hacer esta tecnología más práctica. Los submarinos chinos que se dirigen al Pacífico deben atravesar varias aguas restringidas, y Japón podría desplegar un gran número de drones alrededor de esas rutas para mantener una vigilancia continua.

Murano afirmó: «Incluso si el alcance de detección de cada sensor es corto, los sistemas no tripulados de bajo coste pueden mejorar la eficiencia de cobertura». Esto reduciría la dependencia de los aviones de patrulla marítima P-1 japoneses. Las patrullas con tripulación siguen siendo valiosas, pero sus costes operativos y de personal son considerables.

Desarrollo de la tecnología antisubmarina china

China también busca tecnologías similares. Investigadores chinos informaron el año pasado sobre pruebas en el mar de un sistema de drones equipado con sensores cuánticos de magnetismo. Pekín también ha ampliado sus capacidades antisubmarinas más amplias, que incluyen el avión de patrulla marítima Y-9Q y el helicóptero naval Z-20F. China también ha desarrollado una variante del dron Wing Loong X capaz de desplegar sonoboyas, dispositivos que pueden crear redes temporales de escucha subacuática. El país también está desarrollando una infraestructura de vigilancia marítima más amplia, con satélites, boyas, planeadores submarinos y matrices de escucha en el fondo marino que pueden operar de forma coordinada en extensas zonas oceánicas.

Algunos analistas denominan a parte de esta red la «Gran Muralla subacuática».

Se intensifica la carrera por la vigilancia de submarinos

A medida que la flota de submarinos china continúa expandiéndose, la carrera por la vigilancia se vuelve más intensa. El Pentágono estima que, para 2035, China podría contar con aproximadamente 80 submarinos, gracias al crecimiento de su capacidad de construcción naval. Estados Unidos y sus aliados están desarrollando nuevos sistemas no tripulados para la guerra antisubmarina. General Atomics probó este año su MQ-9B SeaGuardian, al que añadió una mayor carga útil de sonoboyas. La Marina de los Estados Unidos también ha solicitado a la industria información sobre Silent Anvil, un torpedo aire-agua compacto que, en última instancia, podría permitir que más aeronaves tripuladas y no tripuladas ataquen submarinos.

Los socios de AUKUS —Australia, el Reino Unido y Estados Unidos— están desarrollando cargas útiles para vehículos submarinos autónomos, y la guerra antisubmarina sigue siendo una prioridad principal.

Japón también se ha unido a estos tres países para probar las comunicaciones acústicas subacuáticas de los sistemas autónomos marinos. Murano describió la competencia como el desarrollo paralelo de dos presiones estratégicas. China está expandiendo su fuerza nuclear basada en el mar, que necesita proteger, y sus submarinos nucleares requieren rutas para atravesar la primera cadena de islas. Estados Unidos y sus aliados enfrentan un desafío distinto: dependen en gran medida de la fuerza submarina, ya que los submarinos pueden operar dentro de la zona de alcance de las armas chinas. El programa japonés de drones podría añadir otra dimensión a esta competencia, al pretender convertir aviones relativamente económicos en plataformas persistentes de caza de submarinos.

Importancia estratégica del programa japonés de drones

El programa japonés de drones no es solo innovación tecnológica, sino una medida estratégica para hacer frente a la amenaza de los submarinos chinos. Con la expansión de la flota de submarinos china, la carrera por la vigilancia y la capacidad antisubmarina se vuelve cada vez más intensa. Japón planea utilizar sensores cuánticos de magnetismo para mejorar su capacidad de localización de submarinos, lo que reforzará su defensa marítima. Además, el uso de drones reduce el riesgo para el personal y permite una vigilancia continua en extensas zonas marítimas, algo esencial para mantener la seguridad regional.

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