- Trump planea crear una "Fuerza de Inteligencia Artificial" para impulsar el desarrollo de la IA en EE. UU.
- Nombrará a un nuevo comisionado de IA, aunque no reveló quién ocupará el cargo.
- Trump descartó las preocupaciones sobre los riesgos de la inteligencia artificial, calificándolas de "estafa".
- Se prevé que el consumo eléctrico de los centros de datos se dispare, presionando a la red eléctrica.
El presidente de Estados Unidos, Trump, anunció su intención de crear una "Fuerza de Inteligencia Artificial" y nombrar a un nuevo comisionado de IA para impulsar la expansión de esta tecnología por parte del gobierno federal, al tiempo que rechaza los llamamientos del sector a reducir el ritmo. El anuncio se produce en un momento de creciente preocupación por la seguridad de la inteligencia artificial, el consumo eléctrico de los centros de datos y los riesgos que plantean unos modelos cada vez más potentes, preocupaciones que Washington y Silicon Valley ya no pueden ignorar. Trump dio a conocer la iniciativa el sábado y comparó la proyectada Fuerza de IA con la Fuerza Espacial creada durante su mandato.
No se facilitaron detalles sobre su estructura, funciones ni si se trataría de una organización civil o militar. Trump también señaló que nombrará a un nuevo comisionado de IA, aunque no reveló quién ocupará el cargo. No obstante, la medida deja claro que la Administración Trump desea que EE. UU. mantenga el impulso en su competencia con China.
La visión de Trump sobre los riesgos
Trump mostró escaso respeto por los sistemas existentes concebidos para abordar los riesgos potenciales y descartó las preocupaciones de que unos sistemas de inteligencia artificial cada vez más potentes podrían llegar a representar una amenaza existencial, calificándolas de "estafa". En su lugar, sostuvo que los actuales sistemas de justicia penal y civil pueden emplearse para hacer frente a las aplicaciones nocivas. Escribió en Truth Social: "No vamos a obstaculizar ni sofocar de ninguna manera el crecimiento de esta increíble industria. Por el contrario, la valoraremos, la ayudaremos y la supervisaremos mientras crece. Sin embargo, también buscaremos las malas noticias, lo cual resulta muy fácil, porque ya contamos con los sistemas de justicia penal y civil existentes".
Comparó la inteligencia artificial con anteriores transformaciones tecnológicas como la revolución industrial e internet. Trump también señaló que esta tecnología podría llegar a tener un impacto en la economía estadounidense equivalente al 25% del PIB, al tiempo que destacó la importancia de mantener la posición del país frente a la competencia con China.
El desafío del consumo eléctrico de los centros de datos
El ex comisionado de IA y criptomonedas de la Casa Blanca, David Sacks, considera que las preocupaciones sobre una posible amenaza de la inteligencia artificial para la humanidad están sobredimensionadas, aunque también reconoce que es necesaria cierta cautela, según informó CBS News. Además, el debate no se limita a las capacidades que los sistemas de IA puedan llegar a alcanzar, ya que la infraestructura empleada para construirlos y operarlos ya está poniendo a prueba al sistema eléctrico. Los centros de datos de inteligencia artificial requieren grandes cantidades de electricidad para computación y refrigeración, y su expansión está generando nuevos retos para la red eléctrica, las empresas de servicios públicos y las comunidades locales.
La Agencia Internacional de la Energía (IEA) estima que el consumo eléctrico global de los centros de datos se duplicará con creces entre los 485 TWh de 2025 y aproximadamente 950 TWh en 2030. Se prevé que el uso eléctrico de los centros de datos dedicados a inteligencia artificial crezca aún más rápido, posiblemente hasta triplicarse en el mismo período. Se espera que Estados Unidos represente una parte considerable de ese crecimiento.
La IEA pronostica que los centros de datos representarán casi la mitad del crecimiento de la demanda eléctrica de EE. UU. hacia 2030. Trump ya había reconocido antes las implicaciones políticas de esta expansión al impulsar un "compromiso de protección al usuario" destinado a que las grandes tecnológicas asuman los costes eléctricos asociados a la expansión de sus centros de datos, en lugar de trasladarlos a los hogares. La Casa Blanca también tiene previsto mantener conversaciones con empresas como Amazon, Google, Meta, Microsoft, xAI, Oracle y OpenAI para acordar compromisos voluntarios que garanticen o generen la electricidad que sus centros de datos necesitan, lo que podría materializarse mediante acuerdos específicos de suministro eléctrico o generación in situ.
El significado estratégico de la Fuerza de IA
El plan de Trump de crear una "Fuerza de Inteligencia Artificial" refleja la firme voluntad de Estados Unidos en la competencia tecnológica global, en particular frente a China. Esta medida no solo supone un reconocimiento del potencial de la tecnología de IA, sino que también evidencia el empeño del Gobierno en salvaguardar la posición del país. Sin embargo, con el rápido avance de la inteligencia artificial, la creciente demanda de infraestructura y el problema del consumo eléctrico resultan cada vez más acuciantes, lo que podría plantear nuevos retos para la red eléctrica y la sociedad estadounidenses. En consecuencia, cómo equilibrar la promoción tecnológica con el impacto ambiental se convertirá en una cuestión clave de cara a la formulación de políticas en el futuro.

