- Los investigadores desarrollan un disolvente de origen vegetal que vuelve la madera temporalmente flexible sin dañar su estructura.
- El nuevo método se centra en Cyrene, extraído de la celulosa, un compuesto respetuoso con el medio ambiente y biodegradable.
- La madera tratada mantiene sus propiedades mecánicas tras el curvado y puede recuperar su forma original.
- El método puede ampliar las aplicaciones de la madera en múltiples industrias, mejorando su trabajabilidad.
Investigadores del Istituto Italiano di Tecnologia han desarrollado un tratamiento que vuelve la madera temporalmente flexible utilizando disolventes de origen vegetal. Lo describen como un método más sostenible para curvar la madera, sin dañar su estructura. El grupo de investigación fue coordinado por la subdirectora científica Athanassia Athanassiou y publicó sus resultados en Materials Letters. La madera sigue siendo un material sostenible, resistente, biodegradable y económico, pero su rigidez dificulta su moldeo en formas curvas sin recurrir a los productos químicos que requieren otros tratamientos.
Las técnicas actuales para conformar la madera se dividen a grandes rasgos en dos categorías. Una son los métodos que consumen mucha energía, que alteran las propiedades mecánicas de la madera y reducen su durabilidad; la otra son las técnicas empleadas para la madera contrachapada y laminada, que dependen de adhesivos de origen petroquímico. Esos adhesivos generan contaminación durante su producción y hacen que el producto final no sea biodegradable, lo que complica su tratamiento al final de su vida útil. El nuevo método del Istituto Italiano di Tecnologia gira en torno a Cyrene, un disolvente verde extraído de la celulosa, un compuesto presente de forma natural en las plantas.
Las propiedades ecológicas de la nueva técnica
Cuando se mezcla con agua, este disolvente es capaz de penetrar los componentes amorfos de la madera, incluida la lignina y la hemicelulosa, así como la propia celulosa de la madera, sin destruir su estructura interna.
Una vez que la madera queda impregnada con la solución acuosa de Cyrene, se vuelve más flexible y resulta más fácil curvarla hasta la forma deseada. Tras el curvado, la madera se seca, lo que la fija en la nueva geometría sin afectar a sus propiedades mecánicas anteriores al tratamiento. Como el proceso no requiere aditivos petroquímicos, la madera moldeada sigue siendo totalmente biodegradable. Un segundo tratamiento incluso puede devolver la madera a su forma original o remodelarla por completo. Según el artículo de investigación, la madera tratada con una solución de Cyrene al 50:50 presenta una deformación por flexión aproximadamente un 30 % superior a la de la madera tratada solo con agua.
Esta mejora le permite doblarse y torsionarse más antes de fallar. Una vez seca, la resistencia mecánica de la madera tratada es comparable a la de la madera sin tratar, e incluso ligeramente superior, sin que se detectaran variaciones en el contenido de lignina.
Potencial para ampliar aplicaciones
Los investigadores probaron el tratamiento en finas láminas de madera con espesores de entre 1 y 5 milímetros (0,04 a 0,2 pulgadas). Emplearon especies habituales en modelismo y carpintería, siendo el abedul blanco la madera principal de las pruebas, junto con balsa, nogal brasileño, okoumé y fresno. Los investigadores señalan que ampliar este proceso a bloques de madera de mayor tamaño requeriría instalaciones industriales y no equipos a escala de laboratorio. Martina Nardi, investigadora de la unidad de materiales inteligentes del Istituto Italiano di Tecnologia, describió directamente la principal virtud de la madera. Señaló que la combinación de resistencia, durabilidad, propiedades aislantes y su origen natural la convierten en una herramienta importante para mitigar el cambio climático.
Subrayó que desarrollar métodos sostenibles para ampliar la trabajabilidad de la madera, haciéndola apta para un número cada vez mayor de aplicaciones sin sacrificar sus propiedades mecánicas naturales ni su biodegradabilidad. El método se encuentra actualmente en proceso de patente y los investigadores prevén realizar más estudios para determinar qué industrias se beneficiarán más; entre los candidatos potenciales figuran la fabricación de instrumentos musicales, juguetes infantiles, mobiliario y diseño de interiores, sectores que podrían aprovechar un método verdaderamente sostenible para curvar la madera en nuevas formas.
Impacto de los disolventes de origen vegetal en el procesamiento de la madera
La investigación del Istituto Italiano di Tecnologia demuestra el potencial de los disolventes de origen vegetal en el procesamiento de la madera, especialmente en lo que respecta a la sostenibilidad. A medida que crece la conciencia ambiental, el impacto ecológico de los métodos tradicionales de procesamiento de la madera recibe cada vez más atención. El nuevo método no solo reduce la dependencia de productos petroquímicos, sino que preserva la biodegradabilidad de la madera, lo cual resulta clave para mitigar el cambio climático. Además, el potencial de aplicación de esta tecnología es amplio y abarca múltiples industrias como la de instrumentos musicales, juguetes y mobiliario, lo que podría transformar los procesos productivos en estos sectores y promover el desarrollo sostenible.

